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Nuestros Grandes Ausentes

Manuel Leiva:

 Dios lo llamo antes de que recibiéramos la carta constitutiva, pasaba lamentándose de un fuerte dolor en la cabeza, muriendo de un tumor maligno en la cavidad cerebral, trabajo por muchos años en Aeronáutica Civil. 

 

Antonio Torres:

 Toño milito con nosotros un año con enorme entrega con enorme entrega y gran ilusión. Murió viniendo a nuestra sesión un mes de Diciembre en la carretera de valle de Ángeles, fue un gran tipo, de dulce sonrisa, gran guitarrista y cantante y sobre todo un gran mecena, apoyando a todo aquel que poseía talentos artísticos. 

Rubén Díaz Pacheco:

Past Presidente de nuestro club, un hombre sumamente recto y sus cuentas siempre la tenia al día, un gran anfitrión en su casa de Valle de Ángeles y también un fiel cumplidor de nuestro reglamentos, fallece a causa de un agudo problema hepático. 

Víctor Manuel Bravo:

Nicaragüense de nacimiento, hondureño de corazón, ingeniero mecánico electricista, quien diseño gratuitamente el sistema de alumbrado eléctrico de nuestro edificio, Víctor muere muy joven por mal de Parkinson fulminante, era gran bailador, platicador y sobre todo gran consolador. 

José Ramírez Soto:

El gran Che-Che, ¡Amigo el pueblo esta contigo!!, era su grito de compañero, el político del grupo, hombre grande así era su corazón y de generoso en el servicio de los demás, oriundo de Olanchito, pero no muy buen orador, pero al no mas oír un par de marcas o timbales bailaba con un ritmo sin par, fue nuestro gran octavo presidente en 1983, bajo su presidencia se funda el Club de la ciudad de Siguatepeque.. 

Julio Morales:

El gran “Duque de Masaya”, dejo su ombligo en Nicaragua pero abrazo la nacionalidad catracha, tierra que amó y que lo recibio en su seno, Julio ingreso en nuetro club y fue un excelente director en materia de compañerismo. 

Aquiles Samuel Izaguirre Medina:

 Nuestro primer presidente hombre talentoso, estudioso, conciliador y extraordinario orador.

 

Juan Angel Arias

 

Militar de profesión, egresado de las primeras promociones de la Escuela Militar, alcanzo el grado de Teniente Coronel ya que fue defenestrado del servicio activo de esa institución a la edad de 40 años, fue el Comandante del VI Batallón de Infantería ubicado en La Ceiba donde se inicio como Rotario. También fue Comandante de la Fuerza de Seguridad Publica y fundador de la Escuela Nacional de Policía y Ministro de Gobernación. Durante su gestión el nos tramito la Personería Jurídica de nuestro club.

 

Ingreso al Club Rotario Tegucigalpa Sur el 5 de Diciembre de 1977 apadrinado por Ángelo Botazzi. Juan Ángel desde su ingreso se distinguió por su estilo prusiano al dirigir el himno nacional lo cual le encantaba hacer.

 

Llego a ser Presidente del Club en 1988-1989 en el cual su proyecto máximo fue la realización de la XIX Jornada Morazanica la cual fue considerada como una mini Conferencia de Distrito al haber sido inaugurada por José Simón Azcona, Presidente de la Republica y haber tenido como orador de fondo a Carlos Canseco, Ex presidente de RI y con la asistencia de Rene Fernández Gobernador de Distrito.

 

Llevo a cabo la Rifa del club aportando fondos significativos para la construcción del edificio.

Posteriormente fue Rotario en Washington y en Chile donde se desempeñaba como diplomático, ubicándolo como el Rotario de Tegucigalpa Sur más internacional ya que milito en 4 clubes Rotarios.

 

Fue un apasionado creyente que el futuro de Honduras tiene su base en la educación, fundando el Instituto Politécnico Nido de Águilas donde logro educar mas de 15 promociones de jóvenes, también abrazo con mucha fuerza los proyectos de las becas educativas.

 

El Amor de su vida fue Shirley Arévalo a quien unió su vida por siempre y procreo 4 hijos, era un bello espectáculo verlos bailar.

 

Juan Ángel presto su ultimo gran servicio a la patria desempeñándose como Ministro de Seguridad en el primer año del Presidente Ricardo Maduro.

 

Felipe A. Peraza

 

Ingresa al club Rotario de Tegucigalpa Sur el 21 de diciembre de 1979 apadrinado por Victor Rehimboldt. Desde sus inicios Toño se integro de inmediato, pues encontró mucho eco, lo emociono mucho el reencuentro con su primo Ángelo, así como con los exatec que eran socios del club Quique Paredes, Cesar Abadie, Julio Ustariz, Miguel Morazán, Oscar Lanza, Rolando Handal, Eduardo Facusse, Eduardo Sevilla, Humberto Rodriguez, y de pronto se sintió como pez en su agua, tanto él como su amada Reyna.

Cuando se empeñaba como gerente del ingenio La Grecia llevo ahí un par de paseo de compañerismo entre los rotarios de nuestro club y los del club Choluteca, los cuales nos acercaron muchísimo y siempre resultaron un total éxito sin faltar el toque de un ingeniero Mexicano que trabajaba en dicho ingenio el cual preparaba para nosotros una deliciosa barbacoa cocinada bajo tierra y lo cual resultaba parte del show de la actividad del compañerismo.

Toño también formaba parte del grupo de la gran Post sesión del club, la cual se realizaba semanalmente y se analizaba la problemática Nacional desde diferentes puntos de vista entre los ideólogos estaba Mario Flores Theresin, Cheche Ramírez Soto, Elvin Santos, Leonidas Rosa Bautista, Cesar Abadie, Edgardo Sevilla, Miguel Morazán, David Aguilar, Juan Ramón Martínez y otros mas, este grupo de discusión se volvió el gran atractivo de asistir regularmente nuestras gestiones ya que nos habíamos convertido en el pulso de la nación por lo que nadie se lo quería perder y donde Toño disfrutaba a plenitud.

Felipe Antonio militó desde su niñez en el partido de la estrella solitaria, últimamente formo parte decisiva del movimiento “Tiempo Nuevo”, pero a pesar de ser muy claro y decidido en su pensamiento político jamás entro en discusiones sectarias, también era muy comúnmente ver a Toño platicar largamente con Eduardo Facusse y Aquiles Izaguirre abordando temas como el de La Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa el COHEP o la fundación COHEP.

En el año de 1991 Toño asume la presidencia, convirtiéndose en su 16 presidente de nuestro club siendo su presidenta Alma Botazzi, Reyna se la había adelantado pues ella fue la presidenta del comité auxiliar de damas en 1983 con Cheche Ramírez.

Toño llego a nuestro club con el gran empuje de su liderazgo dentro del gremio industrial, era un hombre de gran tamaño, así como la bondad de su corazón era un hombre simpático de una sonrisa contagiosa, y fue un hombre dispuesto abrazar proyectos de gran envergadura.

Llego muy motivado a la presidencia del club pues ya habíamos aceptado de parte del club, el gran reto del centro cultural del Clementina Suárez, y ya habíamos hincado la construcción del edificio Rotario donde se albergaría el mismo.

Toño fue el Presidente del club que mas fondos aporto al edificio ya que realizo la tradicional rifa de la camioneta y durante su gestión logramos realizar la primera Feria Internacional de la Amistad y el Deporte, evento que se desarrollo en el marco de las villas Olímpicas dejando maravillado a los capitalinos con un nuevo concepto de ferias y aportando a las arcas del club mas de medio millón de lempiras, con esto fondos logro negociar con la constructora Santos y Cia., después de una licitación la reiniciación de la construcción de este edificio durante esta gestión del presidente Peraza fue talvez el año que más de cerca trate al gran Toño pues yo fui el presidente organizador de la feria y las reuniones con mis vice presidentes eran muy frecuentes entre ellos Maria Evelia Vigil, Alma America Botazzi Juan Kluck y Toño, una vez terminada la feria, Toño se sintió muy realizado por el éxito alcanzado y a la vez haber obtenido los fondos necesarios para darle el impulso a la Galería Clementina Suárez y también se sentía muy satisfecho por haber honrado en esta ocasión a Quique Guilbert en la celebración de su 70 años de servicio activo dentro de nuestra institución, bautizándola con su nombre, y el día de su inauguración haber contado con la presencia de los tres poderes del estado, el jefe de las fuerzas armadas y la alcaldesa de nuestra querida capital de quienes recibió muchas felicitaciones y reconocimientos, todo mundo comentaba este evento.. Pero a pesar de este rotundo éxito Toño no paro allí, al poco tiempo donaba a la Teleton un equipo para tratamiento neurológico el cual obtuvo con su compañero Bernardo Hisch, luego logro la construcción del puente de La Colonia San Jose del Pedregal el cual fue posible su realización, gracias al apoyo de la directiva del Ficensa procedida por su gran amigo Arturo Alvarado y ya finalizando su periodo recibió en custodia los cuadros donados por la excelsa poeta, esta es una pequeña síntesis de la gran gestión de servicios de nuestro gran Toño, quien desde la gerencia de Fertica, contábamos siempre con su decidido apoyo y nos daba siempre lo mas valioso para él, que era su tiempo, nunca se fallaba a una sesión de la directiva del Centro Cultural aun ya avanzada de su delicada enfermedad con lo cual nos dejo un gran ejemplo de su disciplina, y de gran amor al legado de Clementina y su impacto en la cultura nacional.

Hace mas de un año, cuando Rotary envió la campana del Centenario, A Toño fue uno de los privilegiados de llevársela a su casa, ahí nos decía lo veo y no lo creo, que después de estar tan retirado de mi club, por mi enfermedad se hayan acordado de mi y con enorme humildad, nos dijo, creo que no soy merecedor a tan grande honor..

Hombres como Toño jamás mueren por siempre vivirán en nuestros corazones y en nuestros recuerdos.

Hoy que físicamente a partido, ya me imagino a Toño contándoles los últimos acontecieres de nuestro club a sus queridos colegas past presidentes que ya gozan de la gloria eterna y que lo han recibido llenos de Jubilo, entre ellos Rubén Díaz Pacheco, Cheche Ramírez Soto, Aquiles Izaguirre y Juan Ángel Arias Rodriguez todos ellos orgullosos de haber dirigido un club de servicio de avanzado como Tegucigalpa Sur, que hoy tiene nuevamente en su portón de entrada un crespón negro como símbolo de dolor y duelo por haber perdido a un rotario grande entre los grandes.
Antonio Vallejo:

 UN TELEGRAMA PARA TOÑO VALLEJO
Por: Juan Ramón Martínez


Es posible que recordemos de diferente manera a Toño Vallejo, recientemente fallecido. Unos tendrán presentes su atildada figura, su vestimenta impecable, su mansa educación cívica y su cariño por las formas, especialmente las referidas al culto de la humana relación con sus semejantes. Otros tendrán presentes en los recuerdos, la forma como dirigió el club, las iniciativas que animara y los cuidados para mantener viva la antorcha rotaria en los primeros años de nuestra organización. Incluso algunos, ahora que se ha ido, tendrán en la flor de los labios la tibia anécdota, la ocurrencia generosa o la salida elegante de quien fue, entre otras muchas cosas, un caballero, especialista en el cultivo de la amistad y las buenas relaciones entre los seres humanos. Yo por mi parte, recordare a Toño Vallejo de otra manera y en otra forma, por supuesto. Al fin y al cabo, como no soy de los fundadores del club, no goce de toda la clara energía de su amistad concreta en el abrazo semanal o en encuentro profesional. Cuando llegue al Club, Toño empezaba a disminuir el vigor de sus salidas. Y los encuentros rotarios habían empezado a tornarse, cada vez, más ocasionales. Sin embargo fui testigo de su hombría de bien, de su cariño certero hacia sus compañeros y por supuesto de su dedicación a la amistad fresca y sincera. Por ello es que lo recuerdo siempre, el día de mi cumpleaños (me imagino que a todos les pasara lo mismo) puntual y grato, llegando hasta mi residencia familiar, por medio de un telegrama sencillo en el cual se congratulaba generosamente por mi vida plena. De modo su recuerdo estará determinado por la falta de ese telegrama este año. Es casi seguro que no tendré la seguridad de su afecto expresado en ese telegrama infaltable, el día de mis cumpleaños. Pero sus ausencia será una forma de obligado recuerdo. Así, Toño Vallejo estará mas vivo en la medida en que en el silencio de la muerte física, deje de felicitar a sus amigos el día de sus cumpleaños. Es casi seguro que Toño Vallejo felicitaba a todos sus amigos. Y que estos éramos centenares en Honduras, Centroamérica y en el mundo. Sin embargo, la puntualidad del telegrama, y la sencillez puntual de sus palabras siempre me hicieron creer que era el único a quien el felicitaba en tal oportunidad. Por ello nunca le quise preguntar si además de mi, felicitaba a otras personas. Habría debelado sus secretos; ya además, roto la magia de su encanto con sus amigos. Por ello en la hora de sus alejamiento definitivo, ante la tumba que guarda sus despojos físicas y frente a la dolorosa herida que ha dejado entre sus familiares, no tengo otra forma de expresarle mi cariño a Antonio Vallejo, mas que escribiéndole un telegrama, testimoniándole cuanto le quiero y expresándole cuanta falta me hará en mis próximos cumpleaños, en que estaré cada vez mas solo sin sus palabras. Sin embargo, obligado por los cariños que Toño Vallejo nos enseñara, creo que bien vale la pena enviarle, a donde se encuentre, recomendando a Dios, que sabe de su exacta dirección, el siguiente mensaje telegráfico: “Tegucigalpa, Honduras, Enero 27 del 2005. Antonio Vallejo, el Cielo. Aquí te recordamos siempre. Te deseamos lo mejor en la vida eterna. Te encomiamos la tarea de organizar club rotario entre los ángeles. De este modo ellos serán mejor que hasta ahora. Si puedes, véndele un seguro contra accidentes y de vida, a San Pedro. Nunca se sabe”.

 

Manuel Chavez Borjas

JUNIO 2006 Hace mas de cinco años que conocí a Manuel de Jesús Chavez Borjas; y casi desde el primer momento en nuestras platicas, siempre, sin excepciòn, las orientaba sobre Rotary y sus alcances en el servicio, sus objetivos y de su filosofía. Jamás me había encontrado ante una persona tan interesada en conocer detalles de cómo Rotary financiada sus proyectos. Y de la importancia en la internacionalidad. Talvez estas inquietudes, eran producto de su formación como antropólogo, donde había obtenido su doctorado. Y aunado a su gran sensibilidad humana y gran conocedor de cerca de los grupos mas necesitados de la hondureñidad, con los que mantenía una estrecha relación profesional; y su vocación de servir a los demás de corazón y con los que había desarrollado una infinidad de proyectos. Manuel, era un hombre de estatura mas alta que el promedio, de tez blanca, de hablar pausado. Sus gafas eran parte de su sello distintivo, asi como su bigote (el cual recién se había cortado), de pelo negro totalmente despeinado, con lo cual manifestaba su rebeldía ante las grandes injusticias y limitación de oportunidades de las inmensas masas rurales y barrios marginados de nuestro país. Fue un hombre polifacético, que buscaba la excelencia en todo lo que emprendía. Era un gran estudioso, un intelectual de primer orden, catedrático de nuestra Universidad, donde dictaba verdaderas charlas magistrales sobre el nuevo hondureño que necesitaba la patria. Era consultor de organismos internacionales, orador de primera línea en los congresos mundiales de antropología donde sorprendía a los participantes, con sus plataformas de cambio bien fundamentadas. Era un ensayista y escritor de primera, autor de muchas obras y además un analista de la problemática socio económica del país donde señalaba con mucha fuerza, que sus dificultades radicaban en la falta de visión del país de parte de nuestros gobernantes. Era un cantautor exquisito, tenia su propio conjunto con un ritmo propio y, manejaba con gran profesionalismo, su laptop ya que era su herramienta principal de su trabajo. Era gran camarografo. Filmaba siempre sus proyectos, luego los editaba, grababa, rotulaba, musicalizaba; y de esta forma después hacia sus grandes presentaciones. Era un autentico mecenas de las etnias lencas, donde mostraba con mucho orgullo las camisas y pantalones que se había mandado a confeccionar con sus tejidos coloridos para usarlos siempre que podía. Pero sobre todo, fue un hombre humilde. Y todo lo que hacia, era con gran pasión buscando siempre una Honduras mejor. Con el tiempo le di literatura sobre el movimiento rotario y filosofia rotaria. Le di a leer El ABC de Rotary y Esto es Rotary. Y le preste un prontuario rotario ante su insistencia de conocer mas sobre nuestra organización, los cuales devoró en un tiempo record y luego de leerlos me dijo: Miguel Morazán, me gustaría verdaderamente ser rotario y de inmediato lo invite a mi club Tegucigalpa Sur el cual asistió a 5 sesiones para que conociera mas de cerca lo que haciamos, asi como para que el lo conociera. Luego fue juramentado e incorporado, ceremonia en la que fui su orgulloso padrino. A los 6 meses de su ingreso al Club Rotario Tegucigalpa Sur, organizo la primera brigada médica social, en la comunidad de la Sabana en la montaña de Upare, donde logro incorporar a estudiantes de la Escuela de Medicina y Odontología, el Centro de Salud de Villa Adela y el Ejercito, actividad realizada en la presidencia de Mario Zelaya. En la presidencia de Emilio Aguirre organiza otra nueva brigada en un barrio marginado de Tegucigalpa: el Monte de Sinai; y esta vez, ya ha perfeccionada contagio a mas rotarios a que participaran y mas gente fue la beneficiada. Consiguió una “pipa” con agua y la brigada comenzó con la vacunación de perros y cortándole el pelo a los niños. Habían odontólogos, médicos, y se hicieron exámenes de cáncer uterino. Fue un gran éxito, por lo que fue declarado el Rotario mas sobresaliente del año en Tegucigalpa Sur. Para la celebración de los 100 años de Rotary Internacional, logro integrar una brigada con la participación de los cinco clubes de Tegucigalpa a los cuales visito para presentarles el proyecto; y convencerlos de participar en la actividad centenario de impacto. Igual, como otras actividades suyas, esta fue un éxito sin precedentes. Ya en este momento Manuel de Jesús habia puesto a prueba su energía volcánica, su gran liderazgo a toda prueba, asi como su gran poder de convocatoria y en el movimiento rotario empezaban a soplar nuevos aires renovadores con un nuevo estilo de servicio efectivo. Y por ello recibe la mas alta distinción -- nunca antes alcanzada por ningún otro rotario -- al ser declarado el Rotario de Centenario por los 5 clubes de Tegucigalpa mas el club Real de Minas que estaba en formación. Al iniciar la nueva gestión Manuel firma un contrato de consultoría con un organismo internacional que le impide seguir asistiendo a las sesiones los jueves; y me invita a almorzar para comunicarme como padrino que era, que se retiraría del movimiento. Pero antes de poner su renuncia, le pregunte que si los martes no tenia problema en asistir; y con una sonrisa me respondió que no, pues te tengo la solución le dije, el de incorporarte a un nuevo club de nombre Real de Minas al cual el ya había sido invitado como orador y conocía a su joven membresía y de inmediato acepto. Fuimos en busca de su presidente en funciones para comunicarles que Manuel se incorporaría al nuevo club. Al encontrar al presidente este me abordo antes de que yo hablara. Y me explico con mucho pesar que la próxima semana se vencía el plazo que la Gobernación de Distrito le había dado para completar una membresía de 20 socios y que, hasta ese momento, habían logrado reclutar 12; y que el creia casi imposible completar el ambicioso numero. Y que por lo tanto los prospectos de Real de Minas se integrarían a los cinco clubes de Tegucigalpa. Alo que de inmediato le dije: pero yo en cambio te traía al Rotario del Centenario a incorporarlo con ustedes. El presidente del novel club en formación no lo podía creer. Le prometí que hablaría con el gobernador par extender el plazo. El martes siguiente, Manuel se incorporo a ese grupo que no encontraba el rumbo en su formación; y de inmediato, sintió la dinámica de un ser extraordinario dentro de sus filas. Ofreció la terraza de un edificio que el administraba , provoco programas de impacto, busco participar en programas televisados, inyecto al nuevo club personas que creían en el como un infatigable hombre de servicio; y estaba seguro que se integrarían al club con el firme propósito de servir con amor. Y como milagro divino, al poco tiempo logro reclutar la cantidad que Rotary exigía, y dias después logro el reconocimiento de RI a través de la carta constitutiva (logro que este club le deben a Manuel). Soñaba hacer de Real de Minas un club de vanguardia, en el servicio, y cambiar la dinámica hasta hoy practicada en 75 años del rotarismo en honduras. En octubre del año pasado fuimos a la Jornada Morazanica realizada en Progreso. Nos quedamos esa noche en San Pedro Sula y al llegar comenzó a presionar que faltaban 20 minutos para participar en un programa de television., y hablar sobre rotary y por una hora en canal 6 de San Pedro Sula nosotros (Miguel Kolomi, Plutarco Castellanos y yo) no sabíamos nada de sus intensiones y discutimos con el y le reclamamos que por lo menos nos hubiera avisado. Y con una gran sonrisa me respondio: padrino un past gobernador debe estar listo siempre para hablar de Rotary como la organización de servicio de mayor prestigio en el mundo entero. No esabva improvisando. El había concertado la presentacion televisiva, desde Tegucigalpa, pues Manuel era un convencido de la importancia de la Relaciones Publicas para mayor conocimiento de las obras rotarias por parte de las comunidades. En la Jornada fue uno de los oradores rotarios, presentando el programa nacional contra el dengue para honrar la memoria de Gina Valladares de Bendeck, victima de este flajelo. A los meses viajamos a Copan Ruinas al Seminario de Lideres Distritales ya que el habia sido nombrado presidente del comité distrital de salud. A Comayagua me acompaño a una boda del hijo de un amigo en común (Lolo Rubio); y en cada viaje que realizábamos recibía una gran cátedra de la historia, leyendas, tradiciones y personajes sobresalientes de este país. En Comayagua ubico a sus grandes amigos: la familia Zapata para hablar sobre el proyectos arqueológicos de aquella antañona ciudad, y creadores de las famosas alfombras del viernes santo, donde disfruto de una amena charla. En un reciente viaje que yo hiciera al Distrito Californiano 5220 estaba planeando acompañarme para establecer contactos internacionales; y asi poder financiar sus grandes proyectos; pero un congreso internacional en Italia se lo impidió ya que fue invitado como uno de sus oradores principales a nivel mundial. Con toda esa energía creativa el club Real de Minas lo elige su segundo presidente, por lo que asiste a cuanta reunión de instrucción puede. Manuel Chavez Borjas fue un hombre excepcional. Un hombre de avanzada, mas practico que soñador, positivo con el consejo oportuno para el que se lo solicitaba. Fue un hombre que hizo su filosofía de vida al “Dar de Si antes de Pensar en Si”, ya que su vida fue de una entrega permanente en apoyar a los demás, olvidándose de el mismo y sin pedir a tiempo la ayuda que tanto necesito. De un momento a otro dejo, de brillar para hoy quedar guardado para siempre su recuerde en nuestras mentes y corazones. Aun hoy se escuchan lamentos y llantos permanentes de los Lencas y pobladores de Upare, por haber perdido su benefactor. La gran bendición de DIOS fue conocer a un hombre extremadamente bueno que nació para servir a los demás, sembrando siempre, amor, consuelo y esperanza. Asi fue MANUEL DE JESUS CHAVEZ BORJAS, que se a convertido en el primer rotario de exportación de Tegucigalpa Sur…..que descanse en paz por siempre.