|
El
Domingo primero de los corrientes se clausuró con todo éxito la
Primera Feria Internacional del Deporte y la Amistad, Henry D.
Guilbert, patrocinada por el Club Rotario Tegucigalpa Sur -
orgullosamente mi club - realizada en las instalaciones de la Villa
Olímpica José Simón Azcona.
Decimos
que fue todo un éxito la feria porque todos los que participamos en
ella, directa o indirectamente, quedamos muy satisfechos con la
eficiente organización del evento, y porque además se cumplieron los
objetivos bajo los cuales los miembros del Club Rotario Tegucigalpa
Sur le dieron vida a este hermoso proyecto.
La Villa
lució majestuosa, quizás igual o mejor que cuando se inauguró. El
patrocinio de la empresa privada en la exposición comercial no se
hizo esperar. Los deportistas y conjuntos musicales que fueron los
que le dieron la emoción, la alegría, el colorido del evento,
dijeron presente desde el principio desde que se les invito. Y la
población de Tegucigalpa y Comayagüela no esperó un segundo llamado
para calorizar en forma masiva y entusiasta su realización. En ella
desfilaron los jóvenes, los niños, los adultos y hasta familias
enteras, para disfrutar de los eventos deportivos, la música en vivo
y la amplia variedad de comida.
Según el
Comité Organizador con el apoyo recibido se superaron en creces las
expectativas originales en todos los aspectos: expositores,
deportistas y conjuntos musicales participantes, y sobre todo en la
cantidad de público que asistió.
Como bien
lo señaló el Presidente del Comité Organizador de esta primera feria,
el Licenciado Miguel Morazán, ya era tiempo que la capital de la
república tuviera de nuevo su feria al igual como la tienen las
demás ciudades, pueblos y aldeas del país, para romper la monotonía,
brindarle alegría a su gente y darle la oportunidad a sus vecinos de
estrechar más los lazos que les son comunes y por qué no, a buscar
esa identidad de la que tanto hablamos actualmente.
Comayagüela tuvo en su pasado momentos memorables con la celebración
de la Feria de la Concepción, la cual lastimosamente terminó en su
agonía como un lugar de juegos de azar, principalmente de dados. Y
Tegucigalpa, que siempre ha sido menos alegre que su gemela,
celebraba con alguna pompa a su santo patrón, San Miguel.
En la
celebración de esta Primera Feria Internacional de la Amistad y el
Deporte hay algunos factores que vale la pena mencionar, y que
contribuyeron para que la misma resultara todo un éxito: su Comité
Organizador, personas de un alto calibre administrativo, que todo lo
planearon al centavo, hasta la limpieza y el cuidado de las
instalaciones deportivas; el apoyo del Presidente de la República,
que no sólo apoyó económicamente al evento, sino que también
participó en las competencias de voleibol; la fecha, muy apropiada
para celebrar la época navideña; el lugar - la Villa Olímpica - que
vino como anillo al dedo, de lo que querían hacer las personas que
concibieron este proyecto; el ambiente deportivo, musical y limpio
con que lució la feria, que contrastaba notablemente con la feria
que anualmente celebran los agricultores y ganaderos en Suyapa, que
no se han preocupado por mejorarla y que los capitalinos ya estában
cansados del lodazal que ahí se forma, la misma apariencia de la
exposición en sí y los mismos actos y eventos que vienen repitiendo
desde hace muchos años.
A mis
compañeros del club, mis felicitaciones por la excelente
organización de tan magno evento. Sigan adelante con ese espíritu de
servicio que a todos les anima. Adelante, teniendo presente el
objetivo de institucionalizar anualmente esta feria, y que sea
representativa del sentimiento de alegría que embarga a los
capitalinos, que ya era tiempo que tuviéramos una feria con ésta, y
que hemos disfrutado a plenitud en este fin de año de 1991.
Felicidades!
Secuencias de Ferias celebradas:
1991 -
Presidencia de Felipe Antonio Peraza
1992 -
Presidencia de Guillermo López Gómez
1993 -
Presidencia de Mario René Nájera Ochoa
1994 -
Presidencia de Elías Lizardo Macías |